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Cómo vivir, trabajar, viajar y hacer dinero consciente y colaborativamente

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Llegamos a Diciembre 2018!

Un mes más y tachamos otro año del calendario, qué loco no? Ahora viene una época bastante particular, no sé si les pasará igual. Todos enloquecidos por las reuniones de fin de año, los grupos de whatsapp estallan, empiezan los descuentos, los black Friday, Saturday, Sunday; cualquier estrategia para aprovechar esta época del año a lo loco como si inconscientemente tuviéramos la creencia que se acaba el mundo el 31 de diciembre, para volver a empezar de nuevo al día siguiente una hoja en blanco en esta rueda de la vida.

Este post viene con un poco de filosofía y reflexión de por medio, quizá porque después de toda la movida de la visita de Joan Melé y el trabajo con el grupo fundador de la Banca Ética Argentina me movió fibras internas que me hicieron tomarme una pausa (de ahí que pasó casi un mes entre un post y el otro) y mirar conscientemente con otros ojos muchas áreas de mi vida, y quiero invitarlos a que lo hagan también.

Este año le puse el cuerpo a muchas experiencias de la llamada economía colaborativa para experimentar en primera persona cómo fue estar del otro lado. Si bien creo que toda mi vida estuve en espacios colaborativos - crecí en una especie de Cohousing familiar, cuando vine a Buenos Aires a estudiar viví en un pensionado de mujeres (menos fashion pero sería algo así como un coliving de estudiantes mujeres) y siempre que viajé lo hice alojándome en hostels y trabajando en espacios de coworking - ahora quería probar cómo era hacer dinero usando estas herramientas colaborativas.

¿QUÉ ES LA ECONOMÍA COLABORATIVA?

Acá le dejo la posta a Marcela Basch, una argentina grosa en esta temática, quien a través de su plataforma El Plan C difunde, visibiliza y abre el espacio a la discusión sobre economía colaborativa y la cultura libre. En este video podrán escuchar de sus palabras sobre este paradigma.

Marcela en su web tiene una guía que busca compilar iniciativas colaborativas en Argentina y se extiende en más detalle en otras categorías de lo que voy a compartir en este post, se las recomiendo! VER GUÍA

Para ver iniciativas globales les recomiendo el libro “Sharing Cities - Activating the Urban Commons” algo así Como Ciudades para compartir, activando los comunes urbanos. En él encontrarán 9 casos de estudio y 68 modelos de políticas públicas sobre comunes urbanos, organizados en once categorías, fue escrito por 45 colaboradores y los casos fueron tomados de 70 ciudades alrededor del mundo. Debo decir que está en inglés pero no podía dejar de recomendarlo. VER LIBRO

Aclaración, en este post no les voy a explicar el CÓMO, sino QUÉ alternativas hay y POR QUÉ se las recomiendo probar en mi metier que es “Alojamiento y Vivienda” - ¿Qué diferencia hay entre una y otra? Miren este post donde les cuento IR A POST. Continúo, entonces comencé con Airbnb. Si bien es larga la historia de cómo nació esta empresa y cómo fue evolucionando y qué efectos está teniendo en varios países ( podrán leer más sobre esto en este artículo) lo cierto es que quise probar ya que este año me tocó viajar bastante los fines de semana y fue una oportunidad para compartir mi apartamento en esas ocasiones y aprovechar ese dinero para pagar sus impuestos e ir mejorando algunas cosas (algo así como que se autosustente). La diferencia -que me dí cuenta a medida que conversaba con las personas que se alojaban- es que ésta era en realidad mi casa y yo vivo permanentemente ahí, no un espacio usado exclusivamente a tal propósito de alquileres temporarios, y que notaban la diferencia en la “calidez” de la experiencia.

La tecnología es una herramienta, depende para qué la usemos que serán los resultados y consecuencias que obtendremos. Lamentablemente en muchos países el “negocio” pasó de la experiencia de compartir un hogar a los alquileres temporarios ya que el recambio constante de personas genera más dinero que el alquiler tradicional y en muchas ciudades trajo aparejada un vaciamiento de vecinos de ciertas zonas porque dejaron de renovarles los contratos para girar hacia ese modelo, con la consecuencia del crecimiento desequilibrado de la periferia y situaciones precarias de vivienda y hacinamiento sumada a las ya existentes. Si bien comenzaron las regulaciones gubernamentales, el foco de cambio está precisamente en el “consumidor” ya que estar consciente de esta situación le da herramientas para cambiar las cosas si realmente quiere, ya sea averiguando qué hay detrás de cada opción o simplemente buscando otras alternativas -lo mismo sirve para otros ámbitos-.

Es así que vienen mis recomendaciones: si están pensando alquilar su hogar ya sea que viajan mucho, o quisieran alquilar algunas partes porque ya quedó grande el espacio y les gustaría también tener compañía o simplemente quisieran experimentar lo que es vivir colaborativamente y hacer dinero en el proceso; entonces les recomiendo:

  1. Fairbnb: una plataforma digital que es una solución justa e inteligente a todo lo que te comenté anteriormente para fomentar el turismo gestionado por la propia comunidad, no a costa de ella. Por qué te la recomiendo? Porque detrás hay un trabajo cooperativo y porque empodera a las personas en todos sus niveles, desde el individual hasta el colectivo en su barrio y su ciudad, y a nivel personal creo que es una alternativa maravillosa para fomentar el turismo en pequeños pueblos ayudando a su gente. Un ganar-ganar! Si bien por ahora están en ciertos lugares de Europa, ya van llegar a latinoamérica, sólo es cuestión que aparezcan espacios que busquen usar sus servicios y concienticen de esta opción! CLICK ACÁ

  2. SpareRoomsBA: una plataforma digital para alquiler de habitaciones en Buenos Aires que ayuda a personas que vienen a estudiar o hacerse estudios, o probar suerte en la ciudad mientras que viven acompañados ayudando a personas a no estar solas al mismo tiempo que poder tener unos ingresos extra para costear su hogar. Por qué lo recomiendo? Primero, porque detrás de este emprendimiento hay una mujer en tecnología y me siento identificada y me propongo a través de otros proyectos que llevo adelante (ya te contaré) incentivar a que más mujeres intervengan en este mundo. Segundo, porque une personas reales con necesidades reales, ayudando a que sea un ganar-ganar y que el emprendimiento también gane. Y tercero, porque si bien es sólo para Buenos Aires puede abrir la puerta a muchos otros lugares y trabajar en alianza con otros proyectos de forma tal que llegue a otros lugares. CLICK ACÁ

  3. Housesitting: esta es una forma de viajar y/o que te cuiden la casa cuando viajas colaborativamente. Si bien en muchos casos no te pagan por hacerlo, hay muchas opciones. En esta oportunidad no les recomiendo una plataforma, sino una guía. Escrita por una mujer aventurera que lo comprobó y quiere compartir sus reflexiones y tips, así como yo estoy haciendo lo mismo en este email. CLICK ACÁ


Para finalizar les quiero recomendar otras opciones para trabajar y hacer dinero consciente y colaborativamente:

  1. Crowdfunding/crowdlending/crowdsoursing: es un modelo de financiamiento colectivo ya sea para proyectos donde obtienes recompensas en especie a cambio de tu colaboración o porcentajes de acciones o otras alternativas. Hay muchas opciones, tendrán que ver qué hay disponible en tu país. En Argentina con la aprobación de la Ley de Emprendedores se da origen al crowdlending pero todavía faltan avances en la reglamentación y alcances, pero en otros países ya están más asentados. De hecho, quiero recomendarles una oportunidad concreta, nuestros amigos españoles de sAtt Arquitectura Abierta están realizando una campaña de equity crowdfunding junto a la banca ética para promover más proyectos como Entrepatios -Las Carolinas. Si no recuerdan no saben de qué se trata podrán ver la conversación que tuvimos con Iñaki el año pasado al respecto, es muy interesante! CLICK ACÁ

  2. Marketing de redes: es un modelo de negocios, que yo aplico en varios proyectos y que se amolda a cosas, ideas, proyectos y servicios en los que creo, que apoyo y que recomiendo que sean conscientes y colaborativos, donde básicamente hago dinero recomendando, jajajaj me llaman la recomendadora y me encanta conectar personas, proyectos, causas, etc por algo soy del signo Acuario :).

Bueno, con esto termino. Ahora quiero pedirles un favor. Quiero que realicen las 3 COs:

COmenten -  si les pareció interesante o conocen otros proyectos que sean conscientes y colaborativos quiero saberlo! Están las redes sociales o pueden escribirme un email.

COmpartan - todo el contenido lo hago con mucho amor haciéndoles llegar cosas de todo el mundo, traduciendo, armando y eso me toma tiempo y energía y lo que más quiero es que beneficie a más personas, por eso les pido que me ayuden a llegarle a esos vecinos colaborativos que andan en esta frecuencia. Aprovecha nuestras redes sociales.

COlaboren - no sólo consuman y se queden en el mismo lugar, el proceso de acción es lo que nos transforma, “dime de qué te quejas y te diré un ámbito donde tienes que intervenir colaborando por la solución que quieres”. Actualmente me encuentro en proyectos de: cuidado del medioambiente y la calidad de vida, fomento de la banca ética para Argentina y Latinoamérica, incentivo y empoderamiento a mujeres y adultos mayores a entrar a la tecnología y trabajar remotamente, fomento de los pequeños pueblos del interior y volver a vivir colaborativamente (estoy regresando próximamente a vivir en mi Cohousing familiar!)

Estamos en tiempos maravillosos y desafiantes donde más que nunca se nos pide que “seamos el cambio que queremos ver en el mundo”.Este es mi granito de arena… Cuál es el suyo?

Si todavía no se suscribieron a mi newsletter les recomiendo que lo hagan pronto, a mediados de Diciembre les llegará un regalo mío para estas fiestas, para que sean COnscientes y COlaborativas.

Gracias por leerme.


Flor


Una Banca Ética para Latinoamérica

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El pasado miércoles 10 de Octubre de 2018, en el marco de un nuevo viaje de Joan Melé por Latinoamérica fomentando la Banca Ética y reuniéndose con los nodos en los diferentes países, fue que tuvo lugar el encuentro de Buenos Aires en el que participé como miembro del grupo fundador tanto en la organización como expectadora. Realmente fue una experiencia enriquecedora compartir un día con más de 150 personas de diferentes entornos, realidades y sectores pero todos buscando aportar su granito de arena para que avance con paso firme esta iniciativa en la región.

Aquí van unos breves videos que resumen lo que fue esta gran jornada de disfrute y reflexión. (Ps, te desafío a que me encuentres, jajaja)

Después del torbellino de esta gira de Octubre, llega Noviembre y a casi un mes de este encuentro el 8 de noviembre se conmemoró a nivel mundial el día de la “Banca con Valores” o en inglés #BankingonValues, una iniciativa llevada a cabo por la Global Alliance for Banking on Values (GABV) que es una red de 54 bancos sostenibles de todo el mundo. Este llamado a conscientizar sobre la importancia de contar con instituciones financieras que tengan en común sus acciones centradas en los valores, y no sólo en los beneficios económicos, se hace eco en Latinoamérica con los esfuerzos comunes de la naciente Banca Ética Latinoamérica.

Esta es una invitación a conocer más al respecto y sumarte para ser parte del cambio que nuestra región necesita. www.bancaetica.lat

Viviendas Colaborativas vs. Alojamientos Colaborativos

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Colaborativo: que lindo suena, no? Cómo sólo una palabra resume tantos conceptos en ella como “ser parte de”, “colaborar”, “compartir”, que también están interrelacionados con el sentido de comunidad, tribu, espacio de pertenencia, confianza. ¿Acaso no será porque estamos más predispuestos a colaborar y compartir -con quienes y aquellas cosas- siempre que sentimos que estamos en una misma frecuencia? (ideas, estilos, gustos, necesidades, realidades, trabajos, etc.)

En esta oportunidad vamos a hablar sobre dos grandes esferas colaborativas relacionadas a ese espacio donde pasamos -o no- la mayor parte de nuestro tiempo: la vivienda; ya sea casa, apartamento, urbano, rural, grande, chico, acogedor o institucionalizado.

Seguro te preguntarás qué diferencias y similitudes hay -y qué abarca cada una- entre las viviendas colaborativas y los alojamientos colaborativos? Bueno, en este artículo vamos a cruzar las diferentes opciones para cada una bajo tres factores muy importantes: TIEMPO, DINERO y PERMANENCIA.

 

Empecemos por las Viviendas Colaborativas…

Dentro de esta esfera podemos encontrar por un lado experiencias de ecovillas, comunidades intencionales, comunidades de cohousing, hasta viviendas al estilo condominios donde hay grandes espacios compartidos y cada vez más edificios que suman nuevas amenidades para compartir entre vecinos.

Mientras que por el lado de los Alojamientos Colaborativos podemos encontrar los típicos hoteles, los Hostels u hostales, los -muy de moda- colivings, y cada vez más los edificios de apartamentos temporarios con muchos espacios compartidos que son un híbrido entre los hoteles y los hostels que apuntan a un nuevo público premium nómade.

¿Por qué el tiempo, el dinero y la permanencia son los factores diferenciadores y semejantes en las distintas experiencias de viviendas y alojamientos colaborativos?

 

Tomemos un ejemplo de cada uno:

En el caso de Cohousing, las personas que quieren ser vecinos se juntan primero para participar en el proceso de diseño de sus viviendas y de los espacios que van a compartir para vivir, formar su familia y en otros casos envejecer con personas afines. Juntarse, participar del proceso de diseño y mudarse en principio toma más tiempo, dinero y permanencia ya que están pensando en vivir allí por un largo período de tiempo, luego de la “inversión inicial” generalmente hablando, con el tiempo se va prorrateando hasta llegar a dar saldos positivos (en los casos que usan tecnología para la electricidad, etc).

Por otro lado en el caso de Coliving, los desarrolladores que llevan a cabo el emprendimiento definen qué perfil de personas quieren de clientes y según esa definición son los espacios que determinan para compartir -aunque todos comparten una gran cocina y espacio común- y dependiendo el target pueden incluir salas de reuniones, gym, piscina, playroom, etc y otras cosas más específicas para los casos de nichos específicos (emprendedores, millennials, madres solteras, etc). Acá el factor tiempo, dinero y permanencia usualmente -salvo para los casos de nicho premium- operan a la inversa del ejemplo anterior debido a que al no participar activamente del diseño los tiempos de involucramiento son menores, lo mismo que los costos de alquiler ya que va de la mano con la corta permanencia en ellos. En algunos casos determinados por la calidad de la situación que pudo llevar a la persona a estar allí en primer lugar -estudiantes hasta que terminan estudios, o madres solteras hasta que forman familia o se independizan, o emprendedores nómades hasta que cambian de locación-.

Una de las principales similitudes está en los espacios comunes que en ambas esferas se comparten y que usualmente son una cocina común, espacios de lavandería, estacionamientos, salas de reuniones, gimnasio, piscina. La principal diferencia radica en los espacios más privados, mientras que en las viviendas colaborativas hablamos de espacios completos (cocina, baño habitaciones) en los alojamientos colaborativos mayoritariamente hay habitaciones y baños y una pequeña cocina que cumple más la función de frigobar con electrodomésticos más básicos para hacer infusiones solamente. Y finalmente el carácter estandarizado es el mayor diferenciador entre ambas esferas ya que cumplen propósitos diferentes.

Durante el viaje que realicé a EEUU en Octubre de 2017 a participar del Programa “Jóvenes Líderes de las Américas” representando a Argentina, tuve la oportunidad de visitar tanto un complejo de alojamiento colaborativo para jóvenes estudiantes universitarios que tenían su familia, como otro exclusivo para madres solteras. En ese viaje también me alojé junto a mi grupo en un edificio de apartamentos temporarios colaborativos. Mi reporte de estas experiencias junto a mis motivos de por qué elijo alojamientos colaborativos cada vez que viajo, serán material para próximos artículos en la web. No te los pierdas!

Estamos en plena ola de la llamada Economía Colaborativa, con el auge de muchas plataformas tecnológicas que nos invitan a compartir autos, casas, experiencias, herramientas, salones de eventos, lo que te imagines.

Si bien estas son herramientas que nos permiten a todos acceder a un mundo de cosas que quizá antes no hubiéramos podido acceder, los desafíos están planteados en que los fines que dieron orígenes a estos movimientos no se desvirtúen en perjuicio de la dignidad humana que es lo más importante (sino mirá lo que está sucediendo a nivel mundial con los vecinos que son expulsados de sus barrios por turismo vacacional temporario. https://cnnespanol.cnn.com/2018/05/15/madrid-frenara-airbnb-para-restringir-el-turismo-masivo-que-expulsa-a-vecinos-de-sus-barrios/

 

Para finalizar...

El debate no está puesto en qué está bien o mal, sino en cuál es la situación personal de cada uno y dónde se encontraría esa “tribu” que -como seres sociales que somos- estamos anhelando encontrar y tener de vecinos colaborativos mientras que cuidamos del medio ambiente y de las comunidades donde estos proyectos están insertos. 

Fuente foto portada: Photo by Ximena Nahmias on Unsplash